EL estado de la situación del arte ignacianoSan Ignacio Guazu fue fundada en 1609, a partir de ese momento y por cuatro siglos, la ciudad ha desarrollado un amplio movimiento cultural y artístico que puede apreciarse desde en museos nacionales y extranjeros, hasta manifestaciones del arte moderno.
Podríamos conceptualizar el término arte ignaciano como el conjunto de manifestaciones artísticas producidas en la ciudad de San Ignacio Guazú desde la fundación de la ciudad en 1609 hasta nuestros días.
Para un mejor estudio la historia del arte ignaciano , este se divide en los siguientes periodos.
El periodo jesuítico que va desde la fundación de la ciudad hasta la expulsión efectiva de los jesuitas en el año 1768, el periodo de transición desde 1768 hasta 1811 fecha de la anexión definitiva de las Misiones del Norte del Paraná al Paraguay, y el periodo moderno que va desde 1811 hasta nuestros días-
El periodo jesuítico se compone de dos sub periodos a saber el pre barroco desde 1609 hasta la llegada de Jose Brassanelli a las Misiones , año en que se puede considerar como el inicio de la estética barroca . A partir de este momento se ingresa al barroco.
El periodo de transición incluye la diáspora de los misioneros de origen guaraní a distintas regiones del Paraguay , momento en que nuestra ciudad recibió a su vez un gran contingente de pobladores paraguayos provenientes de Asunción.
El periodo moderno incluye a su vez tres sub periodos el de la integración política al Paraguay desde la independencia del Paraguay hasta 1870, final de la Guerra de la Triple Alianza. El sub periodo de la correntinización cultural con la llegada de los inmigrantes correntinos, entrerrianos y uruguayos, pero que se mimetizaban bajo el nombre genérico de “correntinos”, hasta el año 1930, en que la Guerra del Chaco marca una identificación definitiva de la cultura misionera y por lo tanto ignaciana al estilo de vida paraguayo, que podríamos denominar influencia nacional paraguaya.
El sub periodo de la influencia nacional paraguaya consta a su vez de dos momentos: el estado de latencia desde 1930 hasta 1994 en que la cultura y el arte se regían por los dictados de Asunción, y el renacimiento cultural ignaciano, donde la cultura local vuelve a tomar fuerzas inspirándose en sus orígenes misioneros y desarrollando una identidad propia.
En el periodo jesuítico se desarrollaron ampliamente la música con la introducción de instrumentos europeos y la interpretación de música de cámara, misas, y música para divertimento. Así mismo se desarrolló el teatro, la danza, la escultura, la pintura y la arquitectura.
En el segundo periodo, las manifestaciones artísticas se redujeron considerablemente reduciéndose a su mínima expresión probablemente no más allá de la música popular.
El tercer periodo se desarrolla desde la integración política al Paraguay pero culturalmente muy unida a la cultura correntina por las dificultades de comunicación a la capital de nuestro país hasta que la Guerra del Chaco consolido nuestro sentido de pertenencia al Paraguay.
Desde el año 1994 con la aparición del un grupo de artistas plásticos denominados “Generación del 94” y el inicio de la ya internacional Semana Santa de Tañarandy, la más grande instalación artística nuestro país, nuestra ciudad ha iniciado un despliegue importante en las más variadas manifestaciones artísticas desde la plástica, el monumentalismo, la instalación, la música de cámara, las orquestas de aptas, la restauración de obras de arte, la literatura, etc.